La semana pasada recibimos en nuestro país la visita de Louise Arbour, alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien escuchó a diversas organizaciones civiles, entre ellas el CEPAD, precisarle toda una agenda pendientes sobre el tema: casos de tortura, feminicidios en Chihuahua, situaciones límite por la “lucha” contra el narcotráfico en Tamaulipas, falta de cumplimiento a derechos económicos y sociales de la población más desfavorecida, atentados contra periodistas, el caso de Lydia Cacho, y producto de exportación de Jalisco, la contaminación del Río Santiago, el caso 28 de mayo y la participación del Procurador en fiestas donde existía un claro abuso a niñas.

La Alta, como es conocida, al final de su visita dijo que el gobierno mexicano debe combatir con igual energía que el narcotráfico los feminicidios, asesinatos de periodistas y redes de pornografía y pederastia, UFF!! Que bueno que alguien se anime a entrarle a eso de las exigencias que créanme hacen falta.

Respecto a la batalla contra la delincuencia, que ya no sé en qué episodio va, dijo con fuerza que “La guerra contra el crimen organizado tiene que ganarse no en las calles, sino en los tribunales”, yo creo que refiriéndose a aquél dicho popular, ya modificado por la realidad: muchos tanques y pocos truenes.

Otra noticia fue la desaparición de la Fiscalía en contra de actos de violencia en contra de las mujeres y la aparición de la misma en la PGR, pero con el añadido de trata de personas, desde acá no obstante de ser febrero y estar fuera de temporada navideña, deseamos la consolidación del trabajo que tanto hace falta en la defensa de los derechos humanos de las mujeres.