En días recientes Amnistía Internacional presentó su informe sobre la situación de los derechos humanos en el Mundo. En México se presentó el informe y se hizo énfasis, precisamente en lo que concierne a nuestro país. Las primeras líneas del texto introductorio no son halagüeñas: “Las violaciones de derechos humanos (en México), continuaron siendo generalizadas y, en algunos estados, sistemáticas. La mayor parte de los responsables seguía eludiendo la justicia. En diversas ocasiones, la policía hizo un uso excesivo de la fuerza para dispersar a manifestantes e hirió a algunos de ellos. Según los informes, en el estado de Oaxaca continuaban los abusos contra los derechos humanos. Militares que realizaban funciones policiales mataron a varias personas y cometieron otras graves violaciones de derechos humanos. Tampoco se produjeron avances en cuanto a las medidas tomadas por el gobierno con respecto al procesamiento de los responsables de graves violaciones de derechos humanos cometidas en décadas anteriores”.

Por desgracia, el diagnóstico coincide con la realidad. El informe sobre la situación de los derechos humanos en México se desdobla en temas como: derechos reproductivos, actuación de las fuerzas policiales y de seguridad (léase “militarización”), tortura y uso excesivo de la fuerza, impunidad, violaciones a los derechos humanos cometidos en el pasado (en las décadas de los sesenta, setenta y ochenta), posibles desapariciones forzadas, violencia contra las mujeres, libertad de expresión, la situación de los migrantes, entre otros temas importantes.

Si te interesa leer el informe completo, descárgalo del siguiente link: http://thereport.amnesty.org/esl/download-report

Además, te puede interesar unirte a Amnistía Internacional México:
http://www.amnistia.org.mx/

El equipo de Amnistía Internacional en Guadalajara presentó el informe el pasado 28 de mayo (fecha muy significativa para esta ciudad), en la Casa de la Cultura Jurídica. Desde esta esquina bloguera les mandamos un saludo y los mejores deseos: su trabajo es de alta calidad y de gran compromiso con los derechos humanos en el país.