Los alcaldes estadounidenses ponen freno a la compra de agua embotellada
La Conferencia Nacional de Alcaldes de Estados Unidos aprobó ayer una resolución en la que pone coto al consumo de agua embotellada por parte de los municipios a la vez que promueve y fomenta el uso del agua de las reservas públicas.

El incremento de la conciencia medioambiental sobre el consumo de agua envasada está detrás de una resolución que alerta del elevado uso de plástico y del coste energético del transporte que genera el agua embotellada.

Los alcaldes, reunidos en Miami, aprobaron la resolución propuesta por el alcalde de San Francisco, Gavin Newsom, junto a otros 17 alcaldes de grandes ciudades que aboga por redireccionar el ingreso del contribuyente destinado a comprar agua embotellada a otros servicios de las ciudades.

El alcalde Newson lo explicaba así: “Las ciudades están enviando el mensaje equivocado sobre la calidad del agua pública cuando gastamos el dinero del contribuyente en adquirir agua en contenedores de corporaciones privadas.

“Nuestro sistema de agua está entre los mejores del mundo y exige una inversión permanente y significativa.”

Según la ONG “Paremos el abuso corporativo” (Stop Corporate Abuse, en inglés) que ha organizado la campaña “Piensa fuera de la botella” (Think outside the bottle), son más de 60 los alcaldes en Estados Unidos que han cancelado los contratos de compra de agua envasada.

Según el director nacional de la campaña, Gigi Kellet: “Es sencillamente el más elemental sentido común detener el apoyo a la industria del agua embotellada a costa del dinero del contribuyente. La resolución adoptada envía un fuerte mensaje sobre los beneficios de optar por el agua del grifo, que es mejor para el medioambiente, para nuestro bolsillo y en el largo plazo para el justo acceso a nuestro más esencial recurso: el agua”.