Foto: Ramón Sotomayor/AP.
Tomada del periódico Público

El viernes apareció en un periódico de circulación local una nota que versa: “Aguascalientes opta por mando único militarizado”.

El gobernador de la Entidad no solo se adelanta a las modificaciones legales que posibilitarían los mandos únicos policíacos en las entidades federativas, sino que al pretender incluir a personal militar en tareas de Seguridad Pública, al igual que el Gobierno Federal, viola Flagrantemente la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como los tratados internacionales de Derechos Humanos firmados y ratificados por el Estado Mexicano, mismos que obligan a todos los niveles de gobierno.

Que tenemos un problema grave de seguridad pública es innegable; ciertamente existe miedo entre la población, sin embargo si hemos llegado a los niveles a los que hemos llegado es precisamente por hacer lo que está proponiendo el Gobernador del Estado de Aguascalientes: “violar la ley”. La situación de inseguridad que priva en el País, en unos estados más que en otros, se debe principalmente a la impunidad provocada por todo el sistema de justicia. Lo anterior ha llevado a las personas ligadas al crimen organizado durante décadas, a afianzar sus fines. Cuando una persona sabe que de cometer un delito tiene el 1% de probabilidad de ser sentenciado, ello representa el caldo de cultivo para continuar y ampliar su actuar.

Eso es lo que sucede y ha sucedido en México, la falta de aplicación de la Ley, y ante ello, lo que se requiere no es continuar violándola con este tipo de propuestas, sino empezar a aplicarla a todos y todas sin distingo alguno.

La nota remata diciendo que a quienes no estén de acuerdo, el Gobernador les pidió “hacerse a un lado, pues la seguridad de los aguascalentenses es lo primero”, como si la seguridad se lograra violentando la ley y por tanto los derechos humanos de todos y de todas. Lo repetiremos una y otra vez, que solo puede haber seguridad pública, respetando los derechos humanos, ya que ésta es primordialmente eso: “un derecho humano”.