Por Carmen Ruiz Velasco Tapia
Asambleísta de CEPAD
Este 26 de septiembre se cumple el primer aniversario de la tragedia de Ayotzinapa que se suma a miles de tragedias personales, familiares y comunitarias que se han dado a lo largo y ancho del país en los últimos años.
El gobierno mexicano, en vez de atender y resolver estos  y muchos otros sucesos de este tipo, fabrica mentiras históricas que no se sostienen y evidencian su corrupción.  Se gastan fortunas en publicidad sobrevalorando el poder de la mercadotecnia en los medios de comunicación, pretendiendo confundir, desviar y manipular a la opinión pública gracias a esa alianza perversa con las cadenas televisivas, de radio y de prensa escrita que están ejerciendo funciones que no les corresponden. 
El discurso gubernamental además de contrario a la realidad, utiliza un tono triunfalista, como si eso le diera credibilidad. El discurso se ampara en los supuestos planes de austeridad y cambios estructurales. 
Hemos visto que las bardas del estado se elevan cada vez más para que los gritos de furia, de desesperación y auxilio no se oigan. Sin embargo, el movimiento de Ayotzinapa, que representa y congrega también las luchas de muchos movimientos sociales con demandas de justicia,  ya con visibilidad internacional, lejos de acallarse, toma fuerza. No es sólo el número de personas en las calles, es la indignación generalizada en la mayor parte de los estratos de la sociedad mexicana.   
A 205 años de la Independencia de México, como en muchas ocasiones anteriores, en muchos círculos, la celebración es cancelada y es aprovechada como oportunidad para hacer manifiesto el enojo y la indignación hacia el gobierno mexicano. Si hay algo que celebrar, eso sería  la unión que se va formando en la sociedad civil, la solidaridad con las causas y el fortalecimiento que esto produce en la población mexicana.
La indignación mencionada ya traspasa fronteras, tenemos visibilidad internacional por los escándalos de corrupción, violación de los derechos humanos y por el desastre social en que se encuentra nuestro país. Son situaciones claras de la situación de mentira y corrupción ya insostenible al interior y exterior de nuestro país.
Quizá pronto celebremos que en México suceda algo similar al ejemplo de Guatemala, donde la comisión internacional contra la corrupción juzgó al presidente y la vicepresidenta, gracias a una instancia internacional e independiente.
Sin duda, es una buena solución y una gran noticia para los pueblos latinoamericanos. Para implementarla en nuestro país necesitamos, además de una sociedad civil unida y fuerte, que la comunidad internacional sepa lo que sucede realmente en México, no sólo la versión oficial de los acontecimientos.
Aquí es donde las organizaciones de la sociedad civil deben llamar a las puertas apropiadas e informar con verdad y objetividad. 
Por lo pronto, los invito a sumarnos y acercarnos a los distintos eventos, conferencias, películas, marchas y libros, entre otros, que se están produciendo en torno al primer aniversario de la tragedia de Ayotzinapa. Al calce les dejo unos puntos de entrada de los muchos posibles.
Necesitamos derrumbar los muros de la impunidad y de la injusticia. La solidaridad entre mexicanos y la visibilidad internacional son nuestras fortalezas. 
Sobre marcha: http://nipora.com/guadalajara-marcha-por-ayotzinapa-comunidad-cucsh/818507
Sobre video: https://www.facebook.com/events/870113266413153/