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Informes de Derechos Humanos

Éxodo Migrante en su Paso por Guadalajara

Dr. Heriberto Vega Villaseñor

El presente texto busca dar cuenta de lo que fue el paso del éxodo migratorio centroamericano por la zona metropolitana de Guadalajara entre los días 10 y 19 de noviembre de 2018, y valorar cuál fue la situación de los derechos humanos de las personas migrantes. Para ello se presentan como contexto: algunos sucesos importantes para reconocer la ruta y ritmo de los diferentes contingentes que cruzaron el territorio mexicano en modo de caravana; un acercamiento a las posibles causas del éxodo migratorio; la postura de los gobiernos de la región ante estos eventos; una revisión de la ayuda humanitaria con sus vicisitudes; y finalmente, la reflexión acerca de la situación de los derechos humanos en estos acontecimientos.

A este movimiento de personas desplazadas centroamericanas se le nombró Caravana Migrante en alusión a otras movilizaciones que en años anteriores se realizaron en fechas eminentemente religiosas: Semana Santa (Viacrucis Migrante) o bien, en torno a la fiesta de la Virgen de Guadalupe (Caravana Migrante). Es una estrategia de paso, particularmente por el territorio mexicano, que ofrece protección ante los peligros de ataque por parte del crimen común, del crimen organizado o de autoridades corruptas y abusivas. Sin embargo, se trata más bien de un movimiento de desplazados que se asemeja a un éxodo, a una salida forzada por las condiciones de precariedad o de violencia en los lugares de origen. De ahí que una de las notas particulares de este movimiento fue la intención, no de cruzar de manera clandestina hacia Estados Unidos, sino de solicitar la condición de refugiado, es decir, buscar una forma regular de internamiento en el país de destino.

Entre las fuentes para obtener información para este trabajo, es importante resaltar los testimonios de personas que compartieron generosamente sus experiencias y aprendizajes: Iliana Martínez y Sofía de la Peña, del Programa de Asuntos Migratorios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (iteso) y voluntarios de la misma institución; Manuela Camus, investigadora en El Refugio; el P. Alberto Ruiz, Saraí Ruiz, Eloísa, Joel y Janet del equipo de El Refugio; así como Caty, Fabiola, Miguel y personas migrantes entrevistadas. Sin sus aportes no hubiera sido posible este trabajo de recuperación de la experiencia y de compartir reflexiones.

Sucesos importantes

De acuerdo a los datos que se han podido obtener1 fue el 5 de octubre cuando se convocó a la “Marcha del Migrante” a través de las redes sociales. Fue un movimiento que se gestó en Honduras y tuvo como lema: “No nos vamos porque queremos: nos expulsa la violencia y la pobreza”. Las notas coinciden en que esta convocatoria fue organizada por el exdiputado hondureño del opositor Partido Libre, Bartolo Fuentes, quien también labora como periodista.

13 de octubre: inicia la caravana con cerca de 1,300 personas (mujeres, hombres, niñas, niños y adolescentes, acompañados y no acompañados) y a lo largo del camino se integraron más personas, sumando alrededor de 2 mil.

16 de octubre: Bartolo Fuentes fue detenido y deportado a Honduras. Trump amenaza con quitar el financiamiento y ayuda a Honduras si no se detenían. El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, lanza un llamado para que reconsideraran su salida. A la frontera con México llegan unas 4,000 personas que esperaban en el puente internacional; sin embargo, algunos deciden pasar aún sin los trámites necesarios. Por su parte, el gobierno mexicano envía agentes del Instituto Nacional de Migración (inm) y a la Policía Federal (pf) para “controlar” y organizar la entrada de las personas migrantes.

17 de octubre: la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (cndh) solicita medidas cautelares para la protección de la “Caminata del Migrante”. Se realiza una reunión entre Marcelo Ebrard y los gobiernos de Honduras y Guatemala para analizar la situación y promover que la migración fuera optativa y no obligada.

18 de octubre: personas migrantes tiran la valla fronteriza y cruzan más de 1,600 al municipio de Suchiate. Algunos intentan cruzar por el río Suchiate y la Policía Federal los contuvo con gases lacrimógenos, lo que dio ocasión a una respuesta con piedras y otros objetos. Las imágenes se difundieron ampliamente. En redes sociales se intensifican los comentarios xenofóbicos como no se había presentado en ocasiones anteriores, como si se hiciera eco de la postura del presidente estadounidense hacia los migrantes.

19 de octubre: México abre las puertas del puente sobre el río Suchiate y el grueso de la caravana pudo cruzar a este país.

20 de octubre: desde Honduras, inicia la Segunda Caravana Migrante.

21 de octubre: se denuncia que 1,699 personas alojadas en la Expo Mesoamericana, en Tapachula, Chiapas (instalaciones de la feria adaptadas como albergue), fueron retenidas sin poder salir, y se dijo que 495 fueron retornadas a su país. Posteriormente se reanuda la marcha hacia Huixtla, muchos se trasladan en camiones de carga. Muere un hondureño al caer de un automóvil. En Huixtla, algunos fueron fumigados con insecticidas con pretexto de combatir una plaga de mosquitos.

26 de octubre: se da la controversia por actuación de agentes del inm contra dos migrantes. Enrique Peña Nieto anuncia el plan “Estás en tu casa”, ofreciendo acceso a empleo temporal, salud y educación a quien hiciera la solicitud de refugio en México y se encontrara en Chiapas o en Oaxaca.

28 de octubre: La Segunda Caravana se enfrenta a la policía guatemalteca en la frontera con México; muere un joven hondureño a causa de una bala de goma. En México había fuerte presencia policial, los migrantes intentan pasar nadando por el río. Hay presencia humanitaria del gobierno de la cdmx en Oaxaca. Se evalúa lo necesario para recibirlos en la capital mexicana.

29 de octubre: el gobierno hondureño exige esclarecer la muerte de Henry y exhorta nuevamente a su población para que regrese. Sale la Tercera Caravana desde San Salvador, con casi 300 migrantes.

30 de octubre: la Tercera Caravana llega a Tecún Umán e ingresa al día siguiente a territorio mexicano a través del río. El operativo realizado con un helicóptero generaba olas y vientos que hacían peligroso el cruce. Interviene la cndh. El inm informa que 4,076 migrantes retornaron de manera voluntaria, mientras que en medios la primera caravana se contabilizaba en 7,000 integrantes y la segunda en 1,500 personas.

31 de octubre: sale una cuarta caravana de migrantes desde El Salvador, con un aproximado de 800 migrantes salvadoreños. Al paso de las caravanas se sumaron migrantes que estaban ya en territorio mexicano, tanto centroamericanos como mexicanos. Hubo apoyo por parte de camioneros, traileros, personas altruistas, casas de migrantes y de algunas autoridades.

1 de noviembre: el gobierno mexicano informa que 2,934 personas habían solicitado la condición de refugiado.

2 de noviembre: la primera caravana llega a Veracruz. El gobernador Yunes prometió 150 camiones para el traslado y luego desistió, creando confusión; continúa su viaje caminando por la carretera federal hacia Veracruz y Oaxaca.

8 de noviembre: los migrantes fueron a las oficinas de la onu y de la Organización Internacional de las Migraciones (oim) para exigir 370 autobuses. Fueron acompañados por activistas de Pueblos Sin Fronteras.2 Su petición fue rechazada. La tercera caravana, salvadoreña, alcanzó a la segunda en Matías Romero, Oaxaca.

9 de noviembre: salieron más de 2,000 personas migrantes hacia Querétaro en diversos medios de transporte, sobre todo de carga. Ingresa una quinta caravana de cerca de 250 salvadoreños por el río Suchiate. La pf interviene y los traslada a Tapachula para que tramiten la solicitud de refugio a fin de que pudieran permanecer en el país.

10 de noviembre: en la madrugada salieron más de 6,000 migrantes de la Ciudad de México con dirección a Querétaro con la intención de llegar a Tijuana. Otros estaban ya en camino. Ese día llega un grupo importante de la caravana a Guadalajara, fueron instalados en el Auditorio Benito Juárez. Previamente se dio una organización, convocada por el gobierno del estado, con organizaciones civiles de atención a personas migrantes (fm4, El Refugio Casa del Migrante, scalabrinianos, etc.) y la presencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Una avanzada de la caravana migrante, compuesta por 85 personas, en su mayoría integrantes del movimiento lgbt, llegaron a Tijuana. Allí, fueron transportados en autobuses hacia la colonia Playas de Tijuana, donde una organización de Texas les había rentado una casa grande. Los vecinos de Playas de Tijuana protestan por la presencia de estas personas en su colonia mientras los migrantes eran entrevistados por periodistas.

12 de noviembre: en Guadalajara, continúa la atención en el Auditorio Benito Juárez. Se dan algunas tensiones entre personas migrantes con vecinos. Se hace la negociación de la salida con Pueblos Sin Fronteras. Cambio de actitud en el discurso gubernamental en el sentido de retirar los apoyos ofrecidos.

13 de noviembre: salida en la madrugada de camiones con personas migrantes desde la ciudad de Guadalajara, supuestamente hasta Ixtlán del Río, Nayarit, pero son dejados en El Arenal (primera caseta de la autopista hacia Nayarit). Se cierra el albergue en el Auditorio y los migrantes se trasladan por sus propios medios hasta la caseta para reunirse con el resto del contingente. Algunos consiguieron raites y apoyo de la sociedad civil para continuar el trayecto.

De acuerdo con los medios de comunicación, la estrategia de los gobiernos de Sonora y Sinaloa fue facilitar a los migrantes transporte, alimentos y atención médica, para que ninguno de los viajantes permaneciera en cualquiera de los municipios de ambas entidades.

14 de noviembre: ante el cambio de disposición del gobierno de Jalisco para dar apoyo a la caravana, se inicia una campaña promovida por agentes de la sociedad civil para dar apoyo en alimento y transporte a las personas que venían en una segunda caravana; estos apoyos fueron coordinados y administrados por Caritas de Guadalajara.

Ya en Tijuana, residentes de la colonia Playas de Tijuana se manifestaron contra la presencia de migrantes y después de realizar un mitin en la delegación, un pequeño grupo de manifestantes llegó hasta el faro para agredir a las personas migrantes.

En la noche, el secretario de Desarrollo Social del Municipio de Tijuana anuncia la apertura de un albergue que estaría a cargo de la directora del dif municipal, pero con bastantes deficiencias, por lo que una gran mayoría de los migrantes durmieron nuevamente en el faro de Playas de Tijuana, en un contexto de contradicciones entre la ayuda humanitaria y posiciones xenofóbicas.

Posibles causas o “causantes”de este éxodo migratorio

Acerca de las causas de este éxodo centroamericanos se plantearon escenarios más bien contradictorios. Es real que el contexto de la salida fue el de las elecciones legislativas en Estados Unidos y que el discurso del inquilino de la Casa Blanca era de alerta contra la “invasión” de centroamericanos y un llamado a fortalecer la seguridad de la frontera sur, con lo cual pretendía sacar provecho político para obtener votos. A la postre, los republicanos mantuvieron la mayoría en el Senado, pero perdieron el control del Congreso, así que el resultado no fue tan favorable para esos intereses.

De otra parte, había un grupo de analistas, como Alfredo Jalife, que afirmaron que el éxodo migrante fue financiado por los enemigos del presidente de Estados Unidos, en concreto por George Soros, con la intención de desestabilizar a ese gobierno. Así que estarían dos contrapropuestas.

Sin embargo, lo que se puede confirmar, de acuerdo a los testimonios de las personas migrantes, es que la descomposición social es a la base de las condiciones que empujan la salida de la gente: falta de empleo, salarios muy precarios, inseguridad laboral y la muy creciente criminalidad que acaba suplantando la función del Estado en zonas importantes del país. Las acciones criminales van desde el reclutamiento forzado, la violencia callejera hasta acciones como es el “impuesto de guerra” o “cobro de piso” a quienes tienen alguna actividad económica, por más pequeña que sea. En otros casos se trata de desplazados de zonas campesinas por la siembra masiva de la palma africana o de regiones en que ahora se promueven desarrollos turísticos, forzando al desalojo de algunos pobladores originarios.

También están las políticas antimigrantorias que han sido resultado de lo que Julia Monárrez (2018) ha denominado como estado necropolítico patriarcal, es decir, un estado que origina “políticas de muerte” y se abroga el derecho de dar vida o muerte a sus poblaciones, especialmente a quienes se les niega ser sujetos de derechos; un Estado que operativiza las diferentes formas de opresión: clase, género, raza, nacionalidad, en contra de quienes carecen de poder y son vulnerables, como las personas migrantes. De ahí que sea necesario caracterizar, aunque someramente, la postura de los gobiernos involucrados.

La postura de los gobiernos de la región

La postura de los gobiernos centroamericanos parece más bien de complicidad con el gran capital, o bien, de derrota. En el caso de Honduras no se debe olvidar que fue la plataforma de Estados Unidos para los contras de la revolución sandinista en Nicaragua, que en 2009 se dio el golpe de estado contra el presidente Manuel Zelaya por parte de los militares ante la sospecha de reeleccionismo y que el actual presidente fue uno de los diputados opositores de Zelaya, y contra ello, hizo modificar la Constitución para reelegirse, en acusación de fraude en 2017, y así asegurar dos periodos que abarcan desde 2014 hasta 2022, contando con el aval del gobierno estadounidense. La consigna de salida de los migrantes hondureños era claramente en contra del presidente Juan Orlando Hernández.

En el caso de El Salvador, el movimiento se puede relacionar con una tradición migratoria, por un lado, pero también con la descomposición social por otro. Tal como se recoge en los testimonios, el poder de las maras se ha vuelto amenazante para la paz y en muchos casos letal para la vida. Ante la convocatoria en redes para integrar una caravana hacia Estados Unidos, la respuesta no se hizo esperar; se reunieron en San Salvador y a lo largo del camino se les fueron integrando más personas.

El gobierno guatemalteco, por su parte, intentó hacer una contención de la caravana en su frontera, sobre todo al deportar al diputado Bartolo Fuentes, y después, en la segunda caravana, al hacer disparos con balas de goma que culminaron con la muerte de un hondureño. Sin embargo, también hubo población guatemlateca que se integró al contingente, aunque en un número menor. La presencia de nicaragüenses fue casi nula, a pesar de que el país atraviesa por una confrontación social con el presidente Ortega, quien ha realizado actos represivos a lo largo del país; es sabido que buena parte de su flujo migratorio se orienta más bien hacia Costa Rica o Panamá.

El gobierno mexicano se encontraba en un contexto de transición en el cambio de poderes que se podía traducir, por una parte, en un cierto vacío de presupuestos y de dirección: por un lado, parecía responder a las presiones de Estados Unidos, y por otro, parecía querer empatar con los planteamientos humanitarios del gobierno entrante, así que tuvo una postura ambigua entre la contención y la oferta de apoyos a las personas migrantes. De ahí la presencia masiva de la pf en la frontera de Ciudad Hidalgo; las acciones de amedrentamiento en el río Suchiate y en algunos puntos del camino; en la práctica, la detención en el albergue habilitado en Tapachula; y al mismo tiempo, el lanzamiento de programas de inserción laboral y de atención a las solicitudes de la condición de refugiado.

En México también hubo comportamientos contrastantes por parte de los gobernadores de los estados por donde iban cruzando los diversos contingentes. Con una oscilación entre el apoyo decidido y la omisión de facto, se puede considerar que en el sur tuvieron más contacto y roces con las personas migrantes. En la Ciudad de México se habilitó un gran albergue, aunque con algunos problemas de operación. En los estados del bajío se destacó más la acción de la sociedad civil. En Jalisco se dio una posición ambigua: de una solidaridad protagónica al desencanto y, en una segunda instancia, a la protección mínima con actuación clara de la sociedad civil. En los estados del Pacífico se optó por facilitar los recursos necesarios para acelerar el paso de las personas migrantes, ofreciendo apoyos en puntos del camino donde se hizo enlace de trasporte pagado por el gobierno. En Tijuana fue particularmente negativo el discurso xenófobo del alcalde y la postura omisa del gobernador.

La población mexicana tuvo una actuación que puede calificarse entre solidaria –por acciones concretas en donativos y atención directa a las personas migrantes–, y por otro lado hubo –sobre todo en redes sociales y en comentarios de los medios de comunicación en Internet– un discurso xenofóbico y discriminador a un grado como no se había presentado en otras ocasiones. Eso dio ocasión a que el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) tuviera que lanzar un comunicado3 contradiciendo discursos descalificadores como: “son delincuentes”, “no es problema de México”, “primero atender a los mexicanos” o “es una invasión”.

El gobierno de Estados Unidos, como se ha hecho mención, fue el gran promotor de la xenofobia y de la politización del éxodo de centroamericanos con fines electorales. Amenazó con quitar apoyos a los países de origen (Honduras y El Salvador) como a los de tránsito (Guatemala y México). Especialmente, mantuvo una postura de descalificación hacia el gobierno mexicano por no haberlos contenidos de forma contundente, y acentúo el discurso de la importancia del muro para contener, ya no a la migración mexicana sino a la centroamericana. Quizá éste fue el único cambio en su planteamiento. Y a la llegada de las personas migrantes a la frontera continuó con su discurso criminalizador, represivo y con una práctica de ralentización en los procesos de atención a las solicitudes de la condición de refugiado o de la deportación con razones poco claras.

La ayuda humanitaria en Guadalajara

Para la organización de la ayuda, el gobierno del estado tuvo un papel protagónico, particularmente a través del Instituto Jalisciense para los Migrantes, y convocar a organizaciones de la sociedad civil con experiencia en este tipo de atención (El Refugio Casa del Migrante, misioneros scalabrinianos, académicos de universidades locales), siendo fm4 Paso Libre el interlocutor más directo. De parte del gobierno, hiceron presencia tanto el área de seguridad pública como de salud. También se dio una participación destacada de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. El acuerdo fue que se habilitaría el Auditorio Benito Juárez como albergue con capacidad para unas 5,000 personas, y que ahí se concentraría toda la atención; además, se invitó a la población a hacer donativos y a ofrecerse como voluntarios.

El acondicionamiento como albergue fue de muy buen nivel, bien coordinado y con una respuesta generosa de una buena parte de la sociedad tapatía. Así, la llegada de los primeros grupos tuvo lugar el sábado 10 de noviembre y de inmediato la policía y Protección Civil organizaron su traslado al albergue, en donde fueron atendidos con alimento, espacios de descanso, aseo, atención médica y en algunos casos, de trámites migratorios. Para el día siguiente, la coordinación siguió siendo muy efectiva, especialmente se notó la experiencia de fm4 en voluntariado, con una participación ciudadana sumamente nutrida. No obstante, comenzaron a darse algunos brotes de alerta, tanto por la incomodidad de algunos vecinos –que acusaron incluso de brotes de enfermedades respiratorias como de conflictos suscitados desde el interior de la caravana– debido a ciertas actitudes de descortesía, envalentonamiento, desorden de algunos migrantes, sobre todo jóvenes, que no siguieron las reglas de operación del albergue. Así, el lunes 12 las tensiones parecieron crecer y se dio un cambio en la postura gubernamental. Se realizaron diálogos con los líderes de la caravana, en especial con activistas de Pueblos Sin Fronteras, y se acordó que habría una salida del Auditorio Benito Juárez el martes 13 de noviembre. Según el registro de gobierno, se dio atención a cerca de 6,000 personas.

Entre algunas claves de comprensión acerca de la dificultad de atención a las personas migrantes en las caravanas, conviene considerar los tres aspectos siguientes:

En primer lugar, los contingentes de las distintas caravanas tuvieron un punto de encuentro más o menos fugaz en la Ciudad de México, cuyo gobierno parecía ser el mejor preparado, pero que en la práctica mostró ciertas deficiencias en la atención inicial. De manera que su paso por los diferentes estados fue desigual, por ello, era difícil hacer cálculos precisos del número de personas a atender en cada punto.

En segundo lugar está el hecho de que normalmente las personas migrantes en tránsito buscan llegar con la mayor rapidez a la frontera, de ahí que en muchos momentos son los hombres, sobre todo los jóvenes, quienes acaban imponiendo el ritmo, y se dejan de lado las necesidades de niños, mujeres o familias. De ahí que estos grupos experimentaran un mayor grado de cansancio y necesidades de atención especializada.

Y en tercer lugar, habría que sumar que no venían como un solo bloque, sino que iban formando grupos organizados con sus respectivos líderes, a veces desde los lugares de origen, o bien con activistas que se les unieron, como Pueblos Sin Fronteras y otros, por lo cual era difícil lograr acuerdos comunes.

Esa forma de actuación hizo que, aunque hubo algún momento en que estuvieron juntos, no siempre se tomaban decisiones para todos, sino que aplicaban para unos grupos solamente. Así, algunos tomaron la decisión de salir de la Ciudad de México y tomar el camino hacia Tijuana, con lo cual la ruta a seguir sería la llamada “Ruta de Occidente”. Ante esta situación, en la zona metropolitana de Guadalajara se tomaron medidas para darles atención.

Una reflexión final sobre los derechos humanos de las personas migrantes y la solidaridad

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (2018) elaboró un informe especial sobre la Caravana de Migrantes y ahí destacó que los derechos en operación durante ese cruce por el país fueron:

• Derecho a la seguridad de las personas en contexto de migración.

• Integridad personal.

• Derechos de la niñez.

• Derecho al debido proceso legal en las detenciones.

• Derecho a la protección de la salud.

• Derecho a solicitar y recibir refugio.

• Derecho al retorno.

Se podría decir que en un primer momento estos derechos estuvieron garantizados en Jalisco, con la conjunción de esfuerzos por parte del gobierno y la sociedad civil organizada. Sin embargo, los conflictos generados, en parte por las reglas de operación un tanto restrictivas del albergue en el Auditorio Benito Juárez, como por la negligencia y arbitrariedad del gobierno de Aristóteles Sandoval con la falta de respeto de algunas personas migrantes, hicieron que derechos como el de la seguridad, la integridad personal y los de la niñez quedaran debilitados en los momentos críticos en que se dio la orden de cierre del albergue y se dejó a las personas migrantes a su suerte en la caseta de El Arenal, o simplemente se les conminó a salir sin ofrecer mayor apoyo para su traslado.

Ante esta postura de abandono hubo personas, grupos e instancias que asumieron la responsabilidad de atender y ayudar a quienes estaban en necesidad. Fue el caso de organizaciones de la sociedad civil como Caritas, el iteso, El Refugio Casa del Migrante, fm4, académicos y estudiantes de la Universidad de Guadalajara, así como personal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que urgieron a la ciudadanía y lograron apoyos para atender y movilizar a las personas más vulnerables que pernoctaron en El Arenal.

En la segunda caravana, cuando la atención se dio en El Refugio Casa del Migrante, se puede destacar la atención especial al derecho de protección de la salud en cuanto que se dio atención médica a quienes lo solicitaron y se hizo una canalización muy importante de personas enfermas a distintos hospitales públicos de la localidad. También se cuidó la seguridad de las personas en contexto de migración al conceder lugares que ofrecieran protección en los momentos de descanso, como fue la habilitación de los templos. Se cuidó igualmente la integridad personal al tener un proceso permanente de promoción de la solidaridad de la comunidad con las personas migrantes, así como la preservación de los derechos de la niñez al ofrecer una atención especial a los lugares en donde se instalaron menores, aún estando acompañados.

De manera especial, se puede destacar el cuidado al derecho a solicitar y recibir refugio. Aspecto que se ha venido atendiendo en El Refugio desde el año 2016, cuando iniciaron trámites de personas solicitantes; en 2017, al habilitar una sección especial de la casa para alojar a quienes estaban en esos procesos, y cuando se recibieron traslados de personas desde Tapachula y se les acompañó hasta obtener la condición de refugiado. Con la recepción de la segunda caravana se dio atención a quienes iniciaron trámites migratorios y se hizo un compromiso para acompañarlos hasta el final del proceso. Y, sin duda, se reconoce el trabajo sistemático de asesoría jurídica en fm4 Paso Libre desde 2015.

En la acción concreta, se pudo observar en la primera caravana un protagonismo del estado en coordinación con organizaciones de la sociedad civil, procurando un paso seguro, ordenado, con apoyo de cientos de ciudadanos donantes o dispuestos a servir como voluntarios. Sin embargo, fue un gobierno que quizá tuvo poca capacidad de tolerancia ante reclamos, exigencias y algunas actitudes irrespetuosas de algunas personas migrantes o sus dirigentes, sumado a las presiones de algunos vecinos inconformes o de los discursos xenófobos (miedo al extranjero), aporofóbicos (de rechazo al pobre) en redes sociales, lo que le llevó a un cambio de la actitud, desde una hospitalaria hacia al cierre abrupto del albergue en el auditorio Benito Juárez, así como el posterior abandono de las personas migrantes a su suerte en la caseta de El Arenal. Un manejo más inteligente, y el saber confiar en la experiencia de las organizaciones que trabajan con personas migrantes, hubiera servido de apoyo para esos momentos de tensión.

La presencia de las personas nos pone ante el espejo. Nos reflejan nuestras actitudes ante la humanidad. Y el paso de este éxodo migratorio por nuestra ciudad nos mostró imágenes a veces contrarias y contradictorias. De un lado, la disposición para acoger, para compartir y para facilitar el viaje; y de otro, un discurso discriminatorio, xenófobo y aporofóbico –como sostiene la filósofa Adela Cortina (2017)–, que en alguna medida propició un clima de riesgo y de desconfianza hacia las personas migrantes.

Para la segunda caravana se notó claramente la acción de la sociedad civil organizada. Fue ese soporte el que facilitó que la atención emergente en El Refugio se realizara de manera adecuada a las necesidades que se presentaron. Aquí quedó de manifiesto un trabajo previo de construcción del tejido social y de solidaridad con las personas migrantes por parte de la parroquia con la comunidad del Cerro del Cuatro. No sólo se tuvo un fuerte apoyo externo, también las personas de la comunidad llevaron donativos y se ofrecieron como voluntarios para servir en las diversas tareas que se fueron presentando. Por ello se pudo ofrecer una estancia lo más digna posible, así como una salida ordenada y segura. Este cuidado fue también visible en la atención a quienes llegaron a La Joya para ser trasladados en autobuses hacia los límites con Nayarit. El protagonismo estuvo ahora en manos de ciudadanos organizados solidariamente y con apoyo de instancias de gobierno como Protección Civil y la policía.

Entre las personas migrantes se pudo observar un perfil muy diverso, como sucede en cualquier grupo humano. Entre los hombres, mujeres, niños, niñas, adolescentes, personas de la tercera edad o familias, estaba el común denominador de querer pasar a Estados Unidos para mejorar sus condiciones de vida o simplemente para vivir, ante la amenaza de muerte en sus países de origen. Entre ellos había actitudes de agradecimiento y de colaboración; también algunos –la minoría– tuvieron actitudes fuera de lugar, de exigencias exageradas o de falta de respeto, tanto a la autoridad como a quienes les ofrecían ayuda humanitaria. Es la condición humana y también lo que se denomina como el habitus migrante (Vega, 2018): la condición de sobrevivencia con altos niveles de vulnerabilidad que lleva a asumir formas de comportamiento, a veces moralmente cuestionables, que no corresponden necesariamente a lo que se haría en una condición normal de convivencia, pero que en esta situación se consideran necesarias para mantenerse con vida.

También entre las personas migrantes se podían encontrar distintos niveles de comprensión y análisis de su propia condición migratoria. Había personas que revelaban un conocimiento profundo de las causas del desplazamiento y tenían mucha claridad sobre el procedimiento y los objetivos a alcanzar. Otros parecían tener sólo la experiencia de la pobreza y la exposición al peligro en sus lugares de origen, aunque no pudieran explicarlo con un discurso muy elaborado. Y sus diferentes procesos y actitudes salían a la luz en el contexto de convivencia. Entre los dirigentes se destacó la presencia de activistas de Pueblos Sin Fronteras, sus actitudes de liderazgo también tuvieron aspectos de ambigüedad pues no siempre supieron obtener lo mejor para las personas migrantes, como fue el caso de las negociaciones fallidas con el gobierno del estado de Jalisco mientras estuvieron en el auditorio Benito Juárez, o por algunas actitudes cuestionables en la coordinación de las personas migrantes.

Finalmente, volvemos a resaltar el valor de la postura humanista de la población mexicana en estos procesos de desplazados que mueve a estos éxodos migratorios. El gran apoyo en el Auditorio Benito Juárez, con grandes recursos y una organización que facilitó la presencia de voluntarios en los diferentes momentos de la atención. Y en El Refugio, la solidaridad inteligente de una sociedad civil que hizo frente a la crisis, que supo sumar esfuerzos que podían haber quedado aislados y contó con una comunidad, la del Cerro del Cuatro, que abrió su corazón y puso a disposición sus brazos para ofrecer desde sus estructuras mínimas un apoyo que hizo posible el aseguramiento de los derechos de las personas migrantes en su estancia y salida del albergue.

Referencias

Arroyo, Emely; Brenda Cano; Dolores París y Rubén Ruíz (19 de noviembre de 2018). Cronología de la Caravana Migrante. El Colegio de la Frontera Norte. Disponible en: http://observatoriocolef.org/infograficos/cronologia-de-la-caravana-centroamericana/ [Consultado el 5 de enero de 2019].

Comisión Nacional de los Derechos Humanos (2018). Informe Especial. Participación de la cndh en la Audiencia Regional: Situación de derechos humanos de las personas que integran la Caravana de Migrantes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Informe Especial, México: cndh.

Cortina, Adela (2017). Aporofobia, el rechazo al pobre. Un desafío para la democracia. Barcelona: Paidós.

El Informador (10 de noviembre de 2018). “Entran primeros migrantes de Caravana a Guadalajara. Disponible en: https://www.informador.mx/jalisco/Entran-primeros-migrantes-de-Caravana-a-Guadalajara-20181110-0069.html [Consultado el 3 de enero de 2019].

Forbes Staff (23 de octubre de 2018). “9 preguntas que te ayudarán acomprender la Caravana Migrante”. Disponible en: https://www.forbes.com.mx/9-preguntas-que-te-ayudaran-a-entender-la-caravana-de-migrantes/ [Consultado el 6 de enero de 2019].

Luna, Adriana (13 de noviembre de 2018). “La ruta de los migrantes. Caravana Migrante deja Guadalajara”. Periódico Excelsior. Disponible en: https://www.excelsior.com.mx/nacional/caravana-migrante-deja-guadalajara/1278180 [Consultado el 3 de enero de 2019].

Madrazo Lajous, A., J.E. Monárrez Fragoso, M. Camus Bergareche, y S. Maldonado Aranda (2019) “Discrepancias en torno a la Ley de Seguridad Interior”. Encartes Antropológicos, 01, pp. 169-181.

Sosa Cabrios, Andrea (12 de noviembre de 2018) “Carvana migrante, un mes de travesía… y lo que falta. Periódico El Sur. Disponible en: https://suracapulco.mx/2018/11/12/caravana-migrante-un-mes-de-travesia-y-lo-que-falta/ [Consultado el 4 de enero de 2019].

Vega, Heriberto (2018). Migración de tránsito y acción humanitaria. Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara.

Notas:

1 Las fuentes son de tipo hemerográfico, de los testimonios recogidos y de los registros personales.

2 Pueblos Sin Fronteras es una organización que surge en Estados Unidos en los años 2000, su propósito es lograr la apertura de fronteras para facilitar la inmigración y luchar por los derechos de los migrantes. Entre sus principales actividades se encuentran: la organización de protestas contra las políticas antiinmigrantes en Estados Unidos, organización de caravanas desde Centroamérica, construcción de refugios en el camino y brinda asesoría legal para los migrantes.

3 Se refiere al comunicado “Mitos y realidades sobre la Caravana migrante y las personas refugiadas”.

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Informes de Derechos Humanos

Derechos Humanos en el Sur de Jalisco, 2007 – 2008

Diagnóstico sobre el estado y vigencia de los
Derechos Humanos en el Sur de Jalisco

Jorge E. Rocha Quintero

El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo AC (CEPAD) y el Programa Institucional de los Derechos Humanos y la Paz (PIDHP) del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), llevaron a cabo entre los años 2006 y 2007 un trabajo de investigación a la población general del Sur de Jalisco, para desentrañar cuál es la situación de los derechos humanos en esta región del estado, sobre todo lo concerniente a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales; además de algunos tópicos sobre seguridad pública y participación ciudadana.

Este trabajo de investigación tiene varias virtudes que es preciso señalar y que lo convierte en una información que puede resultar pertinente y oportuna para todas y todos los interesados, tanto en la temática de los derechos humanos, como en las personas que viven o desempeñan sus labores en el Sur de Jalisco.

La primera virtud es que es uno de los trabajos de investigación y de exploración más recientes sobre esta región. Los últimos documentos que se pudieron encontrar fueron realizados entre 2004 y 2005, por lo tanto esta investigación resulta ser una de las más novedosas sobre este territorio. En este sentido el reporte final actualiza datos y situaciones anteriores que se venían dando en el Sur de Jalisco y agrega tópicos que no se habían estudiado anteriormente.

Su segunda virtud: es una investigación que se realizó en clave territorial, que en este caso fue la región administrativa 06 Sur, la cual tiene como sede a Ciudad Guzmán, y que está compuesta por 16 municipios. En otros trabajos se contemplan como regiones de análisis a municipios o incluso pequeñas comunidades. En el presente estudio se retoma la región en su totalidad; y desde lo que se pudo encontrar, hay pocos documentos que tienen esta característica.

La tercera virtud que tiene esta investigación es que es la primera que se realiza con la temática y el abordaje de los derechos humanos. Ya se han elaborado otros trabajos que tomaban como marco de referencia el desarrollo local, la sustentabilidad, la dinámica económica, las cuestiones culturales y todo lo referente a la participación ciudadana, y aunque en algunos de estos estudios se llega a contemplar ciertos derechos, no hay un trabajo que recupere información de éstos de forma integral. Por lo tanto es la primera en su tipo.

Con una particularidad más, y que es su cuarta virtud; y es que no se desarrolla el tema de los derechos humanos con un tratamiento a nivel de casos particulares como comúnmente se hace, sino que se retoma la visión general de la población sobre el tema; lo anterior resulta novedoso en los estudios que tienen como objeto de investigación los derechos humanos.

Por tanto, resulta pertinente y oportuna la realización de este trabajo, que se configura como un estudio pionero y que más que pretender agotar la agenda de investigación en el tema y en la región, lo que se busca es que se susciten más preguntas, más estudios, investigaciones y trabajos que a fin de cuentas redunden en la construcción de una mejor sociedad a partir de generar y socializar información que puede resultar útil para todos los actores sociales que trabajen en la construcción de una sociedad donde se respeten de forma plena y cabal los derechos de todas y todos.

Contexto de la región Sur de Jalisco

Jalisco es un estado de la República mexicana localizado en el occidente del país. Se le ha calificado junto con los estados de Nuevo León, el Estado de México y el Distrito Federal, como uno de los territorios más dinámicos de México. Esta entidad cuenta con una de las ciudades más prósperas en América Latina (la Zona Metropolitana de Guadalajara) y con uno de los centros turísticos más importantes del país (Puerto Vallarta). Jalisco es territorio por el que atraviesan varios de los ejes de crecimiento o corredores del desarrollo más importantes de México.

El primero va desde el estado de Tamaulipas (limítrofe con Texas, Estados Unidos) y desemboca en el puerto de Manzanillo, en el estado de Colima, para salir desde allí al océano Pacífico. El segundo corredor pasa por todo el noroeste de México y tiene como punto de llegada el estado de California, EU. El tercer corredor conecta a la ciudad de Guadalajara con la capital del país, la Ciudad de México. Esta condición ha generado una inserción del estado en los mercados globales de múltiples formas, por ejemplo, alrededor de Guadalajara se intentó desarrollar un complejo parecido al Valle del Silicio en California, Estados Unidos; este proceso generó la instalación de muchas empresas de microelectrónica (IBM, Lucent, Siemens, Sanmina-SCI, Jabil, Flexitronics, entre otras) y la creación de varios parques tecnológicos y de software.

Igualmente, la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), tiene como actividades económicas básicas el comercio, el ofrecimiento de servicios especializados, una amplia oferta educativa, turismo y actividades culturales. Sin embargo, además de la industrialización y el ofrecimiento de servicios para todo el Occidente de México, una de las características más importantes de la entidad es la actividad agrícola, pecuaria y forestal. Jalisco es el primer productor de maíz, leche, huevo y carne de cerdo en el país, y se encuentra en los primeros lugares de producción de otros productos agrícolas, entre los que destacan el agave azul, a partir del cual se produce el tequila. Estas actividades también se han incorporado a las lógicas globales, y el Sur del estado es uno de los territorios donde estas dinámicas están más presentes.

Es preciso especificar que el sur de Jalisco, desde una dimensión cultural, abarca un amplio territorio, y que a partir de la regionalización emprendida por el gobierno del estado en 1995, el Sur de Jalisco se dividió en cuatro regiones administrativas: Costa Sur, Sierra de Amula, Sur y Sureste. La región Sur contiene las subregiones denominadas Valles, Domos, Llanos y Altiplano, que en cierta forma agrupan y diferencian espacialmente la identidad cultural, paisajística y productiva al interior de la región. El total de la superficie regional son 6,038 km2 (7% del estado), repartidos en 16 municipios, que según datos del INEGI en 2005 habitaban 312,962 personas. En función de sus características ecológicas, la región contiene tres grandes tipos de unidades espaciales que podemos agrupar en: el Valle de Sayula-Zapotlán, el Llano Grande y las sierras que incluyen Tapalpa, El Tigre, Nevado de Colima y Halo.

La subregión Valles, conformada por los municipios de Zapotlán el Grande, Zapotiltic, Tuxpan, Tonila y Gómez Farías, se encuentra alrededor de 55% de la población regional, orientada principalmente al sector terciario y al desarrollo de actividades industriales y extractivas de material geológico. Esta subregión es la más dinámica y rica económicamente; tomando como referencia la captación de ahorros, representa 70% de toda la región Sur y el ahorro per cápita es cinco veces mayor que en las otras tres subregiones.

La subregión Domos está constituida por los municipios de Amacueca, Atoyac, Sayula, Techaluta, Teocuitatlán y Zacoalco, siguiéndole en importancia económica y demográfica a Valles, en estos municipios habita 28% de la población regional, distribuida de manera más o menos equilibrada entre los sectores productivos. Por las características fisiográficas del lugar, la agricultura se practica de manera intensiva, ya que cuenta con grandes superficies de riego para cultivo de alfalfa para dentro y fuera de la región, así como hortalizas de alto costo para exportación. Asimismo, existe variedad en las actividades primarias incluyendo la recolección y la caza, fenómeno favorecido por la disposición de diferentes ecosistemas que van desde la laguna hasta la montaña. Aunado a esto, la pitaya de Techaluta y los equipales de Zacoalco son productos de larga tradición e identidad, muy reconocidos en todo Jalisco.1

En el Altiplano, compuesto por los municipios de Tapalpa y Atemajac, el turismo es una actividad importante, pero se localiza en unas cuantas localidades, especialmente en las cabeceras. La riqueza paisajística de sus montañas, sumada al turismo, son factores que han detonado un rápido crecimiento poblacional, posicionándolos como los dos municipios con más alto crecimiento demográfico regional entre 1990 y 2000. Esto ha implicado la apertura de muchos fraccionamientos campestres que atraen a personas de otros lugares, sobre todo de la ciudad de Guadalajara. Aunado a lo anterior, está presente el aprovechamiento maderero de los bosques con importantes cacicazgos. En estas condiciones, el cultivo de la papa es de los más importantes desde hace una década.2

La subregión Llanos incluye a los municipios de San Gabriel, Tolimán y Zapotitlán de Vadillo; como referencia, estos tres municipios tienen en conjunto la misma población que hace diez años. En esta zona, la mayor parte de las tierras productivas son de temporal, donde se cultiva principalmente maíz; el chile, garbanzo y cacahuate son productos con los que la gente identifica al lugar. En estas condiciones unas cuantas agroindustrias han sabido aprovechar la riqueza agrícola del lugar y la disponibilidad de mano de obra, desarrollando infraestructura y acondicionando tierras para cultivo intensivo (incluyendo invernaderos) con resultados excelentes en términos de ganancias.3

El sur de Jalisco cuenta con una historia de movimientos sociales que tienen como origen, tanto a la Iglesia católica y grupos campesinos, como a gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN), que han dado pie a una dinámica social intensa y muy particular. La Iglesia goza de una presencia importante a través de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), modelo surgido desde hace 40 años a través de la teología de la liberación y la opción preferencial por los pobres; por parte del gobierno aparecen grupos sociales promovidos por el PRI desde el antiguo movimiento agrarista, y ligados a dos importantes cacicazgos en la región4; finalmente encontramos a los grupos sociales vinculados al PAN, que desde hace 15 años empezaron a gobernar distintos municipios, y que incluso ahora tienen una importante presencia a nivel estatal y nacional.5

En el sur de Jalisco el fenómeno de la alternancia política es notable, ya que sólo un municipio no ha experimentado el cambio de partido en el poder en los últimos años. La razón de los cambios en particular responde a las dinámicas locales, pero sin duda la capacidad de la clase política de cambiar de partido y la conciencia social que se ha generado en la región a través de los trabajos de la Diócesis de Ciudad Guzmán influyen en las posibilidades de la alternancia de partidos.

En la región existe la presencia de actores sociales de especial relevancia: la Diócesis de Ciudad Guzmán, Poder Ciudadano Jalisco, la Red de Alternativas Sustentables Agrícolas, el Sistema de Financiamiento Rural Alternativo y algunas organizaciones civiles como Acción Ciudadana para la Educación, la Democracia y el Desarrollo (ACCEDDE), el Instituto Mexicano de Desarrollo Comunitario (IMDEC) y el Centro de Apoyo al Movimiento Popular de Occidente (CAMPO). Además, desde hace varios años la universidad ITESO ha trabajado intensamente en procesos de intervención social.

Metodología de la investigación

El diagnóstico se realizó a través de una encuesta de 131 preguntas6, divididas a su vez en cinco dimensiones de trabajo: capacidades humanas básicas; sustentabilidad y medio ambiente; autonomía, participación ciudadana y gobierno local; seguridad pública, delincuencia y sistema de justicia; y por último, género y cultura. Estas dimensiones, a su vez, están compuestas por variables que permiten desagregarse en información, principalmente cuantitativa; las variables fueron retomadas del tesauro de la UNESCO.

La encuesta se aplicó en los 16 municipios de la región Sur de Jalisco, con el siguiente muestreo:

Municipio

N.º de Encuestas

Amacueca

9

Atemajac de Brizuela

10

Atoyac

13

Gómez Farías

20

San Gabriel

21

Sayula

56

Tapalpa

25

Techaluta

5

Teocuitatlán

16

Tolimán

14

Tonila

11

Tuxpan

52

Zacoalco de Torres

41

Zapotiltic

44

Zapotitlán de Vadillo

10

Zapotlán el Grande

153

Total

500

El instrumento fue trabajado entre junio de 2006 y febrero de 2007, principalmente por miembros de Poder Ciudadano Jalisco, del CEPAD y del PIDHP, así como alumnos de la Universidad ITESO, que fungieron como voluntarios o prestadores de servicio social.

El cálculo para estimar el número de encuestas aplicadas, fue por medio de una fórmula de muestra estratificada. En este tipo de trabajos de investigación, cuando una población rebasa las 100 mil personas (como es el caso de la región Sur de Jalisco), el mínimo de la muestra debe ser de 382 personas (con un error máximo aceptable de 5% y un nivel de confianza de 95%)7. Para el caso del presente trabajo, la muestra se llevó hasta las 500 unidades, y el número de encuestas por municipio se hizo de acuerdo al número de población. La designación de los encuestados fue al azar con visita domiciliaria.

Estado y cumplimiento de los derechos humanos en el Sur de Jalisco

Los principales hallazgos de esta investigación se presentan en dos grandes partes: la primera se refiere al nivel de cumplimiento de los derechos humanos estudiados en la investigación y la segunda desentraña las principales dinámicas sociales que muestra esta región a partir de los datos obtenidos. En lo que se refiere a los llamados Derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA) los principales resultados se detallan a continuación:

Derecho a la alimentación
De acuerdo con la encuesta realizada, para 65% de los entrevistados, los alimentos tienen un alto costo; el 28% afirma que hay una deficiente distribución de los alimentos, ya que para obtenerlos es necesario trasladarse a los espacios urbanos. También resalta que 34% consideran que están mal alimentados. Con esta información se puede inferir que el derecho a la alimentación en el Sur de Jalisco no es universal, ya que se dificulta su acceso por los precios, hay problemas de distribución y la calidad de la alimentación no se cumple a cabalidad.

Derecho a la educación
La encuesta arrojó que sólo 29% de los entrevistados logró concluir la primaria, 28% la secundaria y sólo 20% ha tenido acceso a la educación superior. Con esta información podemos decir que sólo una tercera parte de la población cumplió con la educación que se considera obligatoria. Por lo que nuevamente tenemos que la universalidad de este derecho no se está cumpliendo.

Derecho a la información
En cuanto a este derecho, 70% de los encuestados considera que los municipios del Sur de Jalisco no son transparentes. El 40% afirma que no se informa sobre ningún tema y sólo 9% dice que los gobiernos locales dieron a conocer su información sobre los sueldos de los funcionarios públicos. Los datos de la investigación muestra que el cumplimiento del derecho a la información en esta región tiene un nivel de cumplimiento muy precario.

Derecho a la salud
Este rubro resultó ser uno los derechos que presumiblemente tiene pocas condiciones de cumplimiento. El 22% de la población de esta región no tiene acceso a ningún tipo de servicios de salud. En contra parte 4% paga algún tipo de seguro privado. De la población que sí tiene acceso a estos servicios, 39% acude al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), 8% esta afiliado al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y 38% se atiende en los servicios municipales, ya sea en la Secretaria de Salud o en el Seguro Popular. La información que maneja el INEGI contrasta con estos datos, ya que según ellos 65% se atiende en el IMSS y 11% en el ISSSTE. El problema de salud pública más importante para la población del Sur de Jalisco es el alcoholismo, ya que 90% lo considera así. En el caso de este derecho vital para las personas, hay un problema de universalidad, ya que poco más de una quinta parte de la población no tiene acceso a este derecho. Además sólo 51% (entre IMSS, ISSSTE y seguro privado) cuentan con la seguridad social plenamente cubierta, es decir, la otra mitad de la población está en una situación de vulnerabilidad social.

Derecho al agua
De los encuestados, 52% afirma que hay escasez de agua en la región. Los municipios que más sufren esta situación son: Tuxpan, Zapotlán el Grande, Zapotiltic, Tolimán, Techaluta, Amacueca, Atemajac y Zapotitlán. Además de la escasez, 45% de los encuestados expresó que el pago por el servicio de agua es caro o muy caro. Los datos que muestra la investigación nos llevan a inferir que aproximadamente la mitad de la población del Sur de Jalisco tiene problemas con el acceso al agua. Con lo cual estaríamos ante un nivel de cumplimiento preocupante en torno de este derecho vital.

Derecho al desarrollo
Referente a las dinámicas de desarrollo, 30% de los entrevistados respondió que hacen falta tierras para el desarrollo de la agricultura, 57% comentó que el jitomate es la hortaliza que más se siembra, luego le siguen el agave azul, la papa y las flores. La presencia de monocultivos está en los municipios de Sayula, Tapalpa, Tuxpan y Zapotlán el Grande. Además 75% sigue sembrado de forma convencional, es decir, utilizando fertilizantes y plaguicidas de origen químico. En contra parte sólo 4% trabaja de forma orgánica. Hay que señalar que el Sur de Jalisco es una región donde la economía rural sigue siendo la más importante. Los datos que arroja este trabajo confirman que las dinámicas de desarrollo en la región siguen basadas en un modelo que tiende a una agricultura agroindustrial, basado en el manejo de agroquímicos y en la producción de hortalizas para los mercados urbanos de las metrópolis y para la exportación.

Derecho a un trabajo digno
En lo que concierne a este derecho, 70% de los entrevistados son asalariados y 24% tienen negocios propios. El 67% recibe entre 100 y 1,000 pesos a la semana, 16% gana menos de 100 pesos en el mismo periodo. El 83% de los encuestados percibe entre cero y tres salarios mínimos y 60% trabaja de 40 a 50 horas por semana. En cuanto a la migración, 78% de los entrevistados tiene al menos un pariente que migró a los Estados Unidos y 27% señaló que ha salido de su localidad, al menos una vez, para encontrar trabajo. La información generada en esta investigación muestra que el derecho al trabajo digno en el Sur de Jalisco tiene un nivel de cumplimiento muy bajo, ya que las personas de la región tienen ingresos precarios, y como se venía antes menos de la mitad cuenta con seguridad social. Uno de los efectos evidentes de la falta de cumplimiento de este derecho es el alto porcentaje de migración.

Derecho a la igualdad y la no discriminación
En este apartado se indagó sobre cuestiones de género. El 55% de las mujeres consideran que son discriminadas, mientras que casi 40% de los hombres consideran que hay discriminación hacia a las mujeres. Esta discriminación se traduce en situaciones de desventaja como: remuneración por el trabajo baja (55%), desempleo (52%), no valoración de su contribución social (31%), acoso sexual (29%) y no acceder a puestos de responsabilidad (26%). La mayor parte de las mujeres, de acuerdo a la encuesta, se ocupa en el trabajo doméstico, como jornaleras agrícolas y como empacadoras en las agroempresas. Otro de los resultados que resultan reveladores es que 70% de los entrevistados afirma que existe violencia intrafamiliar.

La modalidad más generalizada es la violencia física. Las conclusiones que arroja esta información es que en el Sur de Jalisco hay un deficiente y preocupante incumplimiento de los derechos de las mujeres, de la igualdad y la no discriminación.

Derecho a un medio ambiente sano
En esta región no se encontró un problema serio en cuanto a la recolección de basura, pero si en su tratamiento, ya que 76% de la población no separa su basura y 73% no la recicla. Igualmente 73% dice que los basureros están al aire libre, 21% afirma que hay residuos peligrosos sin tratamiento, 24% expresa que hay filtraciones de lixiviados al subsuelo y 29% que los basureros están cerca de las poblaciones. Todo esto nos confirma que el cumplimiento de este derecho es deficiente.

Sobre los derechos civiles y políticos

Derecho a la seguridad
De las respuestas obtenidas, 54% de los habitantes de esta región califican su entorno entre inseguro y muy inseguro. Las poblaciones que más expresan esta percepción en orden de importancia son Zapotlán el Grande, Tuxpan, Sayula, Zapotiltic y Zaocoalco de Torres. En cuanto al desempeño de las policías 40% de los pobladores expresa que las corporaciones policíacas incumplen sus responsabilidades y labores básicas, el 53% expresó que conoce casos de tortura y 76% plantea que la policía es corrupta. Sobre los jueces municipales sólo 21% considera que son honestos, pero de esos la mitad cree que son lentos en su desempeño. Los datos que arrojó esta investigación nos muestra cómo el derecho a la seguridad en esta región es poco respetado y la población se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad.

Derecho a la participación
El nivel de participación ciudadana en la región es muy pobre. Las respuestas encontradas para este apartado indican que los pobladores del Sur de Jalisco no consideran estas prácticas como necesarias. Sólo 1% asiste regularmente a las sesiones de Cabildo de su municipio, 89% jamás ha estado en una sesión de este tipo y 76% no conoce los reglamentos municipales. El 77% de los pobladores de la región desconoce las iniciativas ciudadanas que hay en su comunidad y sólo 4% tiene algún tipo de participación ciudadana más activa. Aunque el ejercicio de este derecho está en manos de los habitantes de la región, se puede afirmar que la participación ciudadana es un derecho poco vigente.

Evaluación de las instituciones públicas y de gobierno

La encuesta también recogió información sobre algunas instituciones públicas que están ligadas a la vigencia de los derechos humanos. Los hallazgos fueron los siguientes:

Gobiernos municipales
Los resultados en este apartado muestran que 41% de la población del Sur de Jalisco considera que los gobiernos municipales son corruptos. Además 39% piensa que las prácticas de corrupción son mayores en los trabajos de obra pública. En cuanto a la evaluación que los habitantes de la región dan a sus funcionarios municipales (en el trienio 2003-2006) se considera que: fueron buenos o excelentes en la opinión de 17%, su desempeño fue regular según 44%; y malos o pésimos en 39%. Se puede decir que el nivel de confianza y aceptación de los gobiernos locales en esta región es bastante deficiente.

Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ)
La CEDHJ tiene una sede regional en Ciudad Guzmán, por lo que se retomó en la investigación. En cuanto al desempeño de la CEDHJ su valoración fue la siguiente8: 8 ocho de cada 10 encuestados no sabe qué servicios presta esta institución, 55% no ubica dónde se encuentra la sede regional de la CEDHJ, 15% de los pobladores ni siquiera sabe de la existencia de la Comisión y sólo 11% de los encuestados conocía alguna recomendación de la CEDHJ. Es decir, el impacto de la CEDHJ en el Sur de Jalisco es muy pobre y no es una institución que sea una referencia en la región, a pesar de que una de las recomendaciones con mayor trascendencia en la historia de esta institución se originó en esta región9.

Dinámicas y tendencias en materia de derechos humanos el Sur de Jalisco

Al término de este trabajo de investigación se pueden vislumbrar varias tendencias y dinámicas respecto de la vigencia de los derechos humanos en el Sur de Jalisco. Estas tendencias se pueden agrupar en tres grandes grupos:

Deterioro profundo de la vida cotidiana
Si se realiza el recuento de derechos humanos que son insuficientemente cumplidos, que son violados o que no se encuentran en una situación de universalidad, podemos afirmar que la vida cotidiana de los pobladores del Sur de Jalisco se encuentra en un profundo y creciente deterioro. La salud y la educación no son derechos universales, el agua es poco accesible para la mitad de la población y hay contaminación tanto en los procesos de producción agrícola, como en el manejo de los desechos. El modelo de desarrollo no ha respondido a las necesidades sociales del Sur de Jalisco.

Hay una pobreza generalizada que se muestra en los bajos niveles de ingreso y en la carestía de alimentos y servicios. La mitad de la población no cuenta con seguridad social y hay un fuerte problema de violación de derechos de las mujeres que se traduce en discriminación y violencia intrafamiliar. Si se cruzan algunos de los datos que arrojó el estudio en su totalidad, se puede a firmar que aproximadamente 20% de la población sufre una situación de marginación, vulnerabilidad y pobreza extrema.

La migración sin duda es uno de los efectos más notables que produce esta dinámica de deterioro generalizado. Esta región tiene mucho camino por avanzar para lograr la plena vigencia de los derechos humanos.

Debilidad de las instituciones del Estado
Ante una situación de deterioro profundo, las instituciones e instancias del Estado están completamente rebasadas. Los gobiernos municipales son percibidos como corruptos, poco transparentes e ineficientes, por lo menos para la mitad de la población. En contraparte son segmentos muy reducidos de población los que confían en ellos.

Las policías tampoco brindan los servicios que deberían ofrecer. Además de que existe una percepción muy alta de corrupción entre los miembros de las fuerzas del orden. Aparece el dato de que la mitad de los pobladores de la región conocen casos de tortura por parte de las corporaciones policíacas, situación que sin duda se convierte en un “foco rojo”.

En esta misma línea, la CEDHJ tampoco es un referente social ni se perfila como una institución que esté al servicio de la población del Sur. Es notable el desconocimiento que se tiene de este organismo y no se utiliza como una herramienta para hacer vigentes los derechos de esta parte de la población de Jalisco.

Es decir, el andamiaje institucional del Sur de Jalisco tiene una imposibilidad real, en este momento, para convertirse en garantes de los derechos humanos de la población a la que se deben. Esto repercute y alimenta la dinámica de deterioro social que existe, ya que no sólo no garantizan los derechos sociales de la población, sino que se convierten en violadores de los derechos civiles y políticos, con lo que se genera una situación de indefensión ciudadana.

Poca capacidad de defensa de los derechos humanos
A pesar de que en otros estudios sobre la región se documentan casos donde agrupaciones sociales, cooperativas o grupos campesinos han logrado generar dinámicas de desarrollo y de exigencia de derechos, en la población general el nivel de participación y de organización que posibilite la defensa colectiva de los derechos humanos aún es pobre. Se reconocen esfuerzos importantes por parte de actores sociales presentes en la región como la Diócesis de Ciudad Guzmán o algunas organizaciones civiles o movimientos sociales, sin embargo, para la gran mayoría de la población del Sur de Jalisco, estas iniciativas aún son lejanas y lo que se puede ver en los resultados de la investigación es la precaria capacidad de defensa de los derechos humanos en la región.

La combinación de estas tres dinámicas –deterioro de la vida cotidiana, debilidad institucional y poca capacidad de defensa de los derechos-, forman una tríada que se retroalimenta a sí misma y va generando que cada una de esas tendencias se profundice; como consecuencia, el incumplimiento de los derechos también se incrementa.

Conclusiones

Este trabajo de investigación arroja tres conclusiones contundentes: que en la región Sur del estado de Jalisco es evidente un preocupante incumplimiento de los derechos humanos, sobre todo de los DESCA y los civiles y políticos; que las instituciones públicas y del gobierno no tienen la capacidad de garantizar estos derechos, incluso son responsables de la violación de algunos de ellos; y que tampoco la ciudadanía se ha hecho responsable y ha generado acciones y estrategias que le permitan hacer valer sus derechos.

La otra gran conclusión que surge comparando este trabajo con algunos anteriores, es que la tendencia de deterioro social en la región está en aumento. Es decir, no sólo no se ha podido avanzar, sino que se ha retrocedido. Con lo cual se pone en entredicho el modelo de desarrollo que se ha estado aplicando no sólo en la región, sino en todo el estado. Esta situación plantea entonces un reto mayúsculo que implica una estrategia interdisciplinar y compleja de intervención social, entre las que destaca la necesidad de profundizar en varios de los tópicos que este estudio plantea y la posibilidad de generar un trabajo de investigación de corte longitudinal que permita comparar en el tiempo el avance o retroceso en la vigencia de los derechos humanos.

NOTAS AL PIE DE PÁGINA

1Ochoa, Heliodoro. Escenario del Sur de Jalisco. Inédito, ITESO, México, 2004.

2Op. Cit.

3Op. Cit.

4Las familias García Paniagua (Sayula, Cuautitlán, Autlán) y Zuno Arce (Tuxpan, Zapotlán).

5El actual Secretario de la Secretaria de Agricultura (SAGARPA) a nivel federal (Alberto Cárdenas Jiménez) es parte de este grupo.

6Esta encuesta puede consultarse en la sección de Anexos, de la versión completa del “Diagnóstico sobre el estado y vigencia de los Derechos Humanos en el Sur de Jalisco. DESCA, Seguridad Pública y Participación Ciudadana”. Ver: www.cepad.org.mx/panel/pdf/D.pdf

7La región sur de Jalisco se conforma por 16 municipios, en los que según datos del INEGI en 2005, tiene una población de 312,962 personas.

8Esta apreciación corresponde al periodo anterior a la actual administración, es decir, está referida a la gestión del ombudsman estatal Carlos Manuel Barba García.

9La recomendación 15/98 sobre la situación de los Jornaleros agrícolas migrantes en Sayula, Jalisco se convirtió en un referente sobre casos de DESCA.

 

Bibliografía

Morales, Jaime y Rocha, Jorge. Sustentabilidad rural y desarrollo local en el Sur de Jalisco. ITESO. Tlaquepaque, México. 2006.

Ochoa, Heliodoro. Escenario del Sur de Jalisco. Inédito, ITESO, México, 2004.

Rocha, Jorge. Trabajo, Salud y Globalización. El caso del Sur de Jalisco. En la Revista

Renglones, Nº 57. ITESO. Tlaquepaque, México. Mayo-agosto de 2004.

VVAA. “Diagnóstico sobre el estado y vigencia de los Derechos Humanos en el Sur de Jalisco. DESCA, Seguridad Pública y Participación Ciudadana”. Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo y Programa Institucional de los Derechos Humanos y la Paz del ITESO. Guadalajara, México. 2008. www.cepad.org.mx/panel/pdf/D.pdf

Informe sobre la situación de los derechos humanos en Jalisco 2007-2008

Obtenido del Informe Sobre la Situación de los Derechos Humanos 2007 – 2008