*imagen tomada de: http://www.matuk.com/multimedia/tapices/agua-b-1024.jpg


Para quienes integramos el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (CEPAD), la instalación del Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA) en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, constituyó un hecho histórico en el marco de la justicia alternativa para los pueblos de la región. Este Tribunal de Conciencia sesionó del 8 al 11 de octubre pasado en audiencias públicas donde resolvió diversos casos relacionados con los cuerpos de agua y sistemas hídricos de la región, así como las violaciones al derecho fundamental de la población latinoamericana al agua en adecuada cantidad y calidad.

La presencia del TLA en nuestra ciudad evidencia tres partes que el CEPAD identifica como significativas: la primera tiene que ver con la instalación de una instancia de justicia ética, alternativa, socialmente útil en el contexto comunitario de vivir y sentir los problemas; la segunda, la referimos al fracaso de las instituciones históricas de procuración e impartición de justicia del país. Y la tercera, con el contenido de las resoluciones del Tribunal Latinoamericano del Agua, cuyos contenidos técnico-científico están basadas en los principios ético-ambientales, así como fundamentadas en los diversos tratados internacionales, declaraciones y cartas, lo que permite su divulgación y argumentación ante los órganos regionales y universales, incluso, ante los órganos jurisdiccionales domésticos, así como ante la comunidad internacional.

Por lo anterior consideramos que el TLA es una instancia legítima, donde las víctimas y las organizaciones pueden acudir para hacer exigible los derechos conculcados por acción u omisión por las autoridades y particulares, sin importar que no se hayan agotados las instancias domésticas siempre y cuando se acredite que existe clara impunidad respecto a la problemática ambiental; a la sobrecarga del sistema de justicia ambiental; al poder político o financiero de los agentes comprometidos en la contaminación; a la indefensión que se encuentran las y los demandantes, y a los vacíos y lagunas jurídicas ambientales del país.

No escapan las reflexiones realizadas por Javier Bogantes, director del TLA en el Foro sobre las “Audiencias de justicia alternativa del TLA como espacio de solución de controversias y opción ante las situaciones de impunidad en América Latina”, celebrado el pasado 8 de octubre, donde hizo referencia a la ciencia de los valores, entre ellos, la ética como espíritu y razón del Tribunal. Tampoco se pueden dejar de lado aquellas sobre los rebeldes y los renegados; los primeros (dice Bogantes) no sólo se preocupan de la sustentabilidad de los sistemas hídricos, sino analizan y se ocupan seriamente por lograr solucionar los casos concretos (técnica, científica, social y jurídicamente). Mientras que los segundos, se ven rebasados por la problemática y rayan en la frustración que los paraliza al grado de no atender las posibles soluciones, además de evitar el trabajo de los rebeldes.

Ya nos hacia falta en Jalisco una buena noticia, y esa nos la dio la presencia del Tribunal Latinoamericano del Agua en Guadalajara.