Voces resilientes

Voces Resilientes: Historias Contra la Tortura

“Voces resilientes, sobrevivientes de tortura”, es una campaña que tiene como objetivo visibilizar los impactos psicosociales de las personas torturadas, pero también sus historias y deseos a partir de narraciones, dibujos, poemas, canciones y relatos creados por ellas y ellos, a fin de crear conciencia sobre esta problemática, impulsar un cambio y abogar contra el uso de la tortura .

#NOMÁSTORTURA

Suma tu voz a las acciones del CEPAD que visibilizan la tortura. Con nuestra campaña, “Voces resilientes, sobrevivientes de tortura”, junto con personas que han experimentado esta grave violación a derechos humanos y con sus familiares pretendemos concientizar sobre los impactos psicosociales que genera. Si te unes a la exigencia por una sociedad sin tortura, la presión incrementa para que esta grave violación a derechos humanos sea reconocida y las personas responsables de tomar decisiones tomen medidas para prevenirla y erradicarla. Todas las acciones cuentan.

Conoce sus historias y compártelas:

A Lilith le gusta dibujar, le ayuda a sentirse mejor y a expresarse

Lilith fue víctima de tortura y desaparición forzada el 5 de junio de 2020 en Guadalajara, Jalisco. Lilith se dirigía rumbo a una manifestación convocada ese día en el marco de las protestas llevadas a cabo por la ejecución extrajudicial de Giovanni López.

Como consecuencia de los hechos que Lilith vivió ese día tiene un esguince cervical, además de múltiples afectaciones psicoemocionales, como el temor, que la hizo recluirse en su casa por varias semanas.

A la fecha, a pesar de haber interpuesto una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, Lilith no ha tenido acceso a la verdad, la justicia y la reparación integral, ni se ha reconocido la tortura y desaparición forzada de la que fue víctima.

A Lilith le gusta dibujar, le ayuda a sentirse mejor y a expresarse.

La familia Dhayen disfruta dibujar y pintar, incluso reconocen que es una estrategia para afrontar la tristeza.

Héctor es sorebviviente de tortura. Su vida cambió el 12 de octubre de 2013 cuando luego de desayunar con su familia lo detuvieron  y  torturaron para que proporcionara información acerca de una banda de robo a la que él supuestamente pertenecía.

Lo intentaron asfixiar, lo golpearon y amenazaron con matar a su esposa e hija a fin de que firmara una declaración donde lo señalaban como culpable de diversos robos, al igual le pidieron que señalará a 20 connacionales más como integrantes de la supuesta banda, a fin de que también fueran detenidos. Héctor pasó casi 2 años en prisión. Mientras, su familia enfrentó las consecuencias económicas y psicoemocionales que generó el que él estuviera privado de su libertad. La lucha que emprendieron juntas para lograr el reconocimiento de su inocencia ha sido incansable.

Después de que Héctor fuera puesto en libertad, fue nuevamente detenido por el Instituto Nacional de Migración donde también fue torturado y, posteriormente deportado de manera injusta de México junto con su esposa y dos hijos. Actualmente Héctor y su familia viven en un país que no es el suyo y siguen luchando por regresar a México, país al que vinieron en busca de un sueño y de una vida tranquila, lejos de las inseguridades que sufrían en su país natal.

Con mi experiencia entendí “Que ser víctima de desaparición forzada o tortura le puede ocurrir a cualquier persona, por el solo hecho de ir caminando por la calle”

Inés fue torturada y desaparecida de manera forzada el 5 de junio de 2020 en el marco de las manifestaciones que se llevaron a cabo por la exigencia de justicia por la ejecución extrajudicial de Giovanni López. Inés se dirigía rumbo a las instalaciones de la Fiscalía del Estado de Jalisco, junto con su hermana y su novio para exigir justicia cuando dos  dos sujetos vestidos de civil que iban en una camioneta pick up blanca descendieron y luego de golpearlas las llevaron a  las instalaciones de la Fiscalía del Estado de Jalisco, en donde permanecieron por alrededor de 30 minutos dentro de unos lugares denominados “las jaulas”. Posteriormente les ordenaron que hicieran una fila.  Subieron a Inés junto con otras diez mujeres a una camioneta que tenían un rótulo de un negocio de banquetes.

Después de un trayecto de aproximadamente 20 minutos, comenzaron a bajar a Inés y a las demás mujeres que iban con ella. Inés fue de las últimas mujeres en ser liberadas junto con dos mujeres.Debido a las graves violaciones de derechos humanos que sufrió Inés, interpuso una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), así como una denuncia ante la Unidad de Investigación y Litigación de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de la Fiscalía General de la República (FGR). A la fecha, las investigaciones siguen en curso y aún no se han brindado respuestas a Inés sobre ¿quiénes fueron las personas responsables de la desaparición forzada y tortura que vivió ese día? ni tampoco se le ha garantizado su derecho a la verdad, la justicia y la reparación integral del daño.

A Inés le interesa contribuir a un ejercicio de memoria en el que las personas sobrevivientes de graves violaciones a derechos humanos puedan dar a conocer su testimonio y llegar a personas que quizá no saben todavía la situación que actualmente se vive en México, país donde nuestras garantías como individuos no son respetadas por las propias corporaciones policiacas.

Hay que echarle ganas a la vida “Uno mismo se hace daño con los pensamientos, pero hay que ser fuerte para estar bien. La tortura no es algo que esperas, pero hay que salir adelante, apoyar a otros y compartir".

Hay que echarle ganas a la vida “Uno mismo se hace daño con los pensamientos, pero hay que ser fuerte para estar bien. La tortura no es algo que esperas, pero hay que salir adelante, apoyar a otros y compartir».

Alberto tiene ascendencia índigena Otomí.  Desde los 7 años ha ocupado diversos oficios para apoyar a su familia. Ha sido carpintero, jardinero, albañil, pintor de casas entre otras ocupaciones. Disfruta de aprender cosas nuevas y ayudar a las personas, especialmente si son mayores que él. Alberto es sobreviviente de tortura.

Fue detenido en febrero de 2012 por elementos de la Fiscalía del Estado de Jalisco, quienes después de trasladarlo a las instalaciones de dicha corporación lo golpearon, ahorcaron, patearon, insultaron y amenazaron con hacerle daño a su familia para que se declarara culpable de unos robos. Debido a que él se negó a hacerlo, lo llevaron a una casa de arraigo donde durante 21 días lo siguieron torturando hasta que aceptó hacer lo que los policías querían porque ya no aguantaba el dolor que estaba sufriendo.

Desde entonces, Alberto permanece privado de la libertad esperando que se reconozca su inocencia y que pueda reunirse nuevamente con su familia.

Para Alberto escribir sobre lo que siente le ayuda a sentirse mejor. En este relato explica su experiencia porque no quiere que más personas sean torturadas como él.

Canción: Quizás fue el destino “La tortura que viví no es deseable para ningún ser humano, lo que viví no se olvidará jamás”

Alejandro tiene 25 años y es un sobreviviente de tortura. Fue detenido de manera arbitraria el 06 de enero del año 2015, en Tlaquepaque, Jalisco, en calles cercanas a su domicilio cuando estaba con su esposa y su pequeño hijo. Alejandro luego fue torturado durante dos días por agentes de la Fiscalía del Estado de Jalisco, quienes lo intentaron asfixiar, le dieron toques eléctricos, le pusieron agujas en las uñas, lo golpearon, lo insultaron y se burlaron de él  para que él se reconociera como culpable de un homicidio que no cometió.

Cuando tuvo oportunidad de hablar, expresó que él no había hecho nada de lo que se le acusaba, que estaban equivocados, pero luego de horas de dolor, miedo e incertidumbre firmó documentos en donde aceptaba que había matado a una persona.  Posteriormente, lo exhibieron ante los medios de comunicación y lo señalaron como culpable.

Alejandro se encontraba en el lugar y en el momento inadecuado. Por su vestimenta, por sus tatuajes y estar en una colonia con altos índices de delitos, fue detenido, torturado y privado de su libertad, lejos de su familia y con dolores físicos y emocionales.  Alejandro lleva seis años luchando, junto a su familia, para ser libre y demostrar su inocencia. Él quiere salir y compartir momentos con su familia. También quiere seguir componiendo rap sobre lo que vive y lo que siente. Esta es su forma de expresarse.  Escucha esta canción en la que narra lo que vivió.

Historia de Victoria

El padre y la hermana de victoria han experimentado la tortura de manera directa y cruda. Ambos han sido torturados por la represión y crueldad ejercida por el Estado. Su padre fue torturado en el periodo de la Guerra Sucia por ser disidente al régimen opresor que vivimos como sociedad, por tener ideales y espíritu de lucha. Su hermana fue torturada y víctima de este sistema patriarcal que somete y violenta a las mujeres, el cual impone un “orden social” en el que son doblemente castigadas por delitos mismos que son fabricados por esta cultura misógina.

Victoria es muy fuerte, sensible y le interesa contribuir a una sociedad más justa. Ella disfruta escribir. Lee aquí algunos de sus poemas.

Aquí te presentamos brevemente las historias de sobrevivientes de tortura en Jalisco y de sus familiares, con el objetivo de que conozcas que pese a todo el sufrimiento que genera experimentar la tortura, se puede hacer frente a las historias que desde el Estado se construyen y que en algunos casos los medios de comunicación reproducen señalándoles como culpables por delitos que no cometieron o como delincuentes por ejercer su derecho a la protesta social.

Sus testimonios forman parte de la campaña “Voces resilientes, sobrevivientes de tortura”.