Estamos a la mitad de noviembre y los asuntos “derechos humaneros” dirían por ahí, no cesan de aparecer en los medios de comunicación.

Tenemos que el ombudsman así con minúscula porque está en construcción de serlo aventó una macro recomendación dirigida al Presidente Municipal de Tepatitlán, en la que denuncia violaciones a derechos humanos iguales de tradicionales que el Cristo de esa comunidad.

Como resultado de ella cayó el capi Ramiro Rentería, por cierto miembro de las fuerzas armadas, aunque luego las autoridades dijeron que había presentado su renuncia con anticipación por cansancio, lo que no se sabe es si es por los atentados a las libertades de los oriundos de aquellas tierras de Dios. entonces ya no se supo si fue porque le llegó el agua a los pies o por otra cosa.

La CEDHJ también recomendó al procurador éste sí con minúscula lo más pequeña que se pueda por un asunto ya viejón sobre tortura en Casimiro Castillo cometida por sus angelitos; pidió lo mismo que en la anterior: procedimientos contra los implicados e indemnización a las víctimas, aunque el primer fiscal le diga que no a esto último.

Lo preocupante son las declaraciones anticipadas de Álvarez Cibrián sobre los detenidos del caso de Tonalá que se dicen víctimas de tortura, ha dicho que la violencia física no la ha encontrado en ellos, no obstante que no ha terminado de investigar o quizás se buscará que tengan la apariencia del cristo de Mel Gibson. Creo que ya se puso en ambiente porque hasta dice que hay tortura moral, esa si bajo protesta de decir verdad quién sabe como se compruebe, envíen sus propuestas.