La agenda mediática es instantánea, fugaz, es, en una palabra, implacable. Un día podemos amanecer con una noticia que retumba como bomba en las instituciones de un país y días después esa nota se habrá diluido entre otros estruendos mediáticos. De la misma forma, aunque no siempre, sucede con la opinión pública y sus temas de discusión. Los temas, por más importantes que sean, se olvidan, se diluyen.

Estas reflexiones las traemos a cuento para los ciberlectores de este combativo espacio, a propósito de una nota publicada el día de hoy por el Grupo Reforma en su sitio web www.mural.com, titulada: “Relegan análisis de ‘Las Tontas’, señalan que el Instituto no está dando seguimiento especial al programa” (se transcribe una copia en la siguiente entrada). Hace algunas semanas, en la agenda local reventó el tema de que el gobierno de Jalisco otorgó varios millones de pesos a Televisa, particularmente a la producción de una telenovela, por conceptos de publicidad del estado en medios electrónicos. Fue un escándalo. Durante varias semanas, medios de comunicación y analistas despotricaban contra el gobierno y contra Televisa; sin embargo, como toda noticia, el tema quedó enterrado por otros, tal vez más graves, como puede ser el caso de Miguel Ángel, un menor que murió al caer a las contaminadas aguas del río Santiago.

El tema, nos parece, sigue siendo relevante. ¿Qué instituciones de Jalisco tendrían que evaluar y discutir sobre el tema del uso de recursos públicos para promocionar al estado en una empresa privada? ¿Qué instituciones se tendrían que pronunciar sobre la banalización del lenguaje y de la figura femenina al utilizar un título novelero como “Las tontas no van al cielo? Parece que del lado del gobierno las voces son inexistentes, no así el diseño institucional previsto para el tratamiento de estos temas. ¿Y las organizaciones civiles? ¿Y los movimientos sociales? ¿Y los académicos?