El pasado 29 de mayo de 2008, la Red Nacional de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos emitió su séptimo boletín del año, en donde se fija una postura de la red sobre la actitud del ombudsman nacional, José Luís Soberanes, quien ha sido reacio de someter su gestión de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, ante evaluaciones de su desempeño. En uno de los párrafos, el boletín señala:

“… el monitoreo que se ha hecho de la actuación de la CNDH, ha sido visto por quienes han sido sus titulares como un ataque personal, en lugar de una contribución al fortalecimiento de dicha institución. Particularmente el actual presidente de la CNDH, José Luis Soberanes, ha reaccionado de manera rabiosa a la vigilancia, monitoreo y críticas que se han hecho de la institución. Un ejemplo de esto es la carta enviada por Soberanes en marzo pasado a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, manifestando su inconformidad por las declaraciones su entonces Representante en México, Amerigo Incalcaterra, quien señaló que el informe de Evaluación de la CNDH presentado por Human Rights Watch era valioso. Otra muestra de lo anterior es la absoluta descalificación que de dicho informe hizo Soberanes, sin encontrar un solo punto en este informe que pudiera merecer, al menos, una reflexión por parte de la CNDH, práctica que ha ocurrido en todos los informes presentados también por las organizaciones civiles mexicanas”.

En el Cepad creemos que son precisamente las Comisiones de Derechos Humanos las que tendrían que ser más transparentes y abiertas a las críticas y evaluaciones. Sin embargo, en la práctica ocurre todo lo contrario. Las Comisiones se han convertido en cajas negras en donde la cultura de rendición de cuentas, en muchos caso, no existe.

Para leer el documento completo, visiten la página web de la Red TdTt: www.redtdt.org.mx