El comentario bloguero: desastrosa la forma en que Amerigo Incalcaterra salió de la oficina de las Naciones Unidas en México. Y es desastrosa porque resulta incomprensible cómo un organismo internacional y multilateral, se prestó a negociar con el Estado mexicano la permanencia de su representante en nuestro país.

Antes de su partida, el señor Incalcaterra envió un texto a la Revista Proceso, que bien vale la pena leer: http://www.elorbe.com.mx/print/15602.html (la revista Proceso tiene acceso restringido así que nos dimos a la tarea de buscarlo en otro sitio).

Pequeña enmienda. Nuestro querido amigo bloguer Bernardo Masini nos apremia a dar más información sobre la salida de Incalcaterra. A él y al resto de nuestros lectores les recomendamos la página de Sergio Aguayo en donde encontrarán él seguimiento al Incalcaterra Afaire que este académico del Colmex ha hecho a través de sus colaboraciones semananales en reforma.