El pasado martes 12 de agosto, varias organizaciones civiles (Centro de Análisis e Investigación, Fundar, el Programa Institucional de los Derechos Humanos y la Paz del ITESO y el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo), agrupadas dentro del Vigía Ciudadano del Ombudsman que preside la Academia Mexicana de Derechos Humanos, presentamos un informe respecto al trabajo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Hubo varias organizaciones civiles, ciudadanos y periodistas en el evento. A todos los ciberlectores los invitamos a leer el documento completo que está en la página del Cepad.

Dentro del informe, Jorge Regalado Santillán, reconocido académico de la UDG y con una larga experiencia en trabajos de movimientos sociales y sociedad civil, hace una introducción en la que da cuenta de la situación de los derechos humanos en la coyuntura actual: describe casos como la crisis ambiental en El Salto y Juanacatlán, la situación de exclusión y marginación de los Pueblos Indígenas de Jalisco, las donaciones económicas del gobierno del estado a la Iglesia y las mentadas de madre de un gobernador a sus gobernados.

Después podrán leer un trabajo del Cepad en donde se documenta, desde dimensiones jurídicas, políticas y mediáticas, el proceso de elección del actual ombudsman. En este proceso, el Cepad encontró serias irregularidades en la elección. Todavía, hasta el día de hoy, el Congreso del Estado no ha explicado por qué eligió a Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, un reconocido abogado, pero con nula experiencia y trayectoria en la defensa de los Derechos Humanos, cuando existían otros candidatos y sobre todo candidatas, con un currículo y una trayectoria ampliamente superior. De esa elección todavía nos queda en la mente esa imagen surrealista de un ombudsman que tuvo que llegar con escoltas a tomar protesta, mientras afuera del Congreso había una manifestación repudiando su nombramiento. Por desgracia, las deficiencias de su perfil ya han impactado en el trabajo de la Comisión, como se muestra en el resto de los artículos.

El tercer trabajo corre a cargo del Carlos Peralta Varela, académico del Iteso y también con muchos años de trabajo con las organizaciones civiles y movimientos sociales. En su texto, Peralta Varela actualiza una sistematización de información de la Comisión Estatal que tiene ya varios años realizando. Es un texto muy importante, pues en él se sintetizan el número de quejas, conciliaciones y recomendaciones de la Comisión, entre otros datos. Lo rico de este trabajo es que tiene un espíritu comparativo y hace cuestionamientos de primer orden. Por ejemplo, Peralta se pregunta por ¿cuál es el mecanismo para establecer por qué una queja se archiva, se concilia o se investiga hasta llegar a una recomendación? Peralta es muy cuidadoso y advierte al lector que en menos de un año es difícil poder hacer aseveraciones de nuevas tendencias del trabajo de la Comisión, sin embargo asoma conclusiones interesantes, en donde afirma, se deben afinar los mecanismos de trabajo de esta institución.

Finalmente, el informe del Vigía Ciudadano del Ombudsman, Capítulo Jalisco, contiene un tercer apartado con dos artículos, en los cuales, a través del análisis de dos casos concretos, se evidencian algunas de las fallas u omisiones del trabajo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

El objeto del Vigía Ciudadano es el de hacer observaciones críticas al sistema ombudsman de México, el cual tiene ya más de quince años en funcionamiento. Es importante recordar que este sistema de comisiones de derechos humanos es el más grande del mundo, y es uno de los que más presupuesto ejerce. Las dos razones anteriores son motivo suficiente para que los ciudadanos realicemos constantes ejercicios de rendición de cuentas de esta institución. Pero hay todavía una razón de mayor peso: estas comisiones realmente tienen que servir para lo que fueron creadas, para la defensa de las víctimas de violaciones a los derechos humanos. Esta defensa se hace con cifras, recomendaciones, apariciones en los medios de comunicación, pero sobre todo de cara a las personas que han sido agraviadas.