Ver personas con indumentaria de cirujano no es agradable, cuando se agrega la sospecha de que cualquiera puede tener el “virus”; un estornudo por cualquier causa o un inocente moco puede ser sometido al patíbulo de la discriminación.

Por ahí le tocó a un integrante del Cepad regresar como alma que lleva el diablo del DF, en plena alerta y con cubrebocas hechizo ( porque de marca ya no hay).

Ni modo a utilizar las nuevas tecnologías mis estimados blogeros: ¡¡¡ Nunca el Messenger, el Internet y facebook habían sido tan indispensables !!!!!

En la Internet circula mucha información digna de atenderse para el debate, desde el origen del virus, bioterrorismo con la visita de Obama o las grandes ganancias de las empresas manufactureras de medicina, en conjunto nos hablan de una gran necesidad de información, pero sobre todo veraz y oportuna, aspecto que es una obligación de las autoridades y que por cierto no están atendiendo.

Desafortunadamente el gobierno federal y el estatal carecen de credibilidad suficiente ante la contingencia, pero les favorece la situación de excepción que han decretado, más el miedo de la población, diría el Fer en uno de los correos que me enviara: “El miedo en sí mismo es un gran productor de enfermedades y de ciudadanos dóciles”

Recordar que en Jalisco pasamos una situación similar por el dengue, que se caracterizó por una actuación esquizofrénica de la autoridad, al ritmo de una persona que busca romper la piñata, incluso se encuentra pendiente un juicio político en contra del Secretario de Salud. ( ver La Jornada Jalisco).

En el Diagnóstico DESCA elaborado entre el Iteso y el Cepad, encontramos que en el Sur, solamente el 22 % tiene acceso a los servicios de salud, es decir la quinta parte de la población de esa zona no tiene servicios y con una epidemia en puerta no es difícil imaginar las consecuencias.

Por último, les recomendamos visitar el contenido de la nueva página de la Red “todos los derechos para todos y todas” (Redtdt), donde pueden suscribir ciberacciones.