Por: Paola Lazo Corvera,
 Asambleísta de CEPAD AC.



El pasado 17 de mayo se celebró el día Internacional contra la homofobia y la transfobia, en un día simbólico que conmemora el que hace 21 años la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se puso a tono con esta celebración, vistiéndose de colores al admitir una acción de inconstitucionalidad presentada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en la que demanda la anulación del artículo 260 del Código Civil del estado de Jalisco que rechaza el matrimonio entre personas del mismo sexo.
 
Hacer inválida esta legislación en Jalisco y sentar un precedente, requiere que ocho de los once ministros de la Corte, voten a favor. Si llegara a lograrse esta exigencia de cambios al Código Civil, se estaría impulsando la protección jurídica, la igualdad de oportunidades y la posibilidad de ejercer el derecho de constituir legalmente una pareja, independientemente del sexo de los contrayentes.
 
Para sorpresa de muchos, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) recientemente se posicionó en torno al tema, y a través de su titular reconoció que el Código Civil de Jalisco deberá modificarse ya que su artículo 260 es a todas luces discriminatorio al considerar al matrimonio sólo entre un hombre y una mujer.
 
Por estas mismas fechas, la Comisión de Equidad de Género aprobó el dictamen para expedir la Ley Estatal para Promover la Igualdad, Prevenir y Eliminar la Discriminación, el cual recoge diversas iniciativas presentadas por grupos ciudadanos desde hace varios años, así como las observaciones y propuestas hechas por los diputados de todas las fracciones parlamentarias, y que por falta de voluntad política y de un enfoque de derechos humanos, no ha sido aún respaldada y aprobada. Esta Ley busca promover y garantizar la igualdad de trato y oportunidades, el respeto a los derechos y libertades de personas, comunidades y grupos vulnerables, y podrá ser votada en el Pleno del Congreso en las próximas semanas. A su vez, la Ley permitiría establecer un protocolo de actuación para la discriminación, ya que aún cuando la discriminación está penada, ni el Ministerio Público ni las autoridades correspondientes saben a ciencia cierta qué es discriminación y cuáles son los actos discriminatorios. Un dato contundente al respecto es el que coloca a México en el segundo lugar en crímenes de odio por homofobia, unido a la violencia y discriminación cotidiana que existe hoy en día hacia la comunidad LGTB.
 
Dentro del ejercicio del derecho al matrimonio igualitario lo que ha provocado mayores resistencias, tiene que ver con el hecho de que las parejas homosexuales puedan tener o adoptar hijos/as, justificando desde un prejuicio su discriminación, y en la mayoría de los casos sin tener conocimiento de cómo ha sido en realidad el desarrollo de las y los hijos de parejas homosexuales.
 
Algunas de las problemáticas que atraviesa la noción de matrimonio entre parejas del mismo sexo y que es indispensable reconocer desde una visión de derechos humanos, es el respeto a la diversidad sexual, a la preferencia y/o identidad sexual, favorecer el desarrollo de capacidades y empoderamiento de grupos vulnerables, la no discriminación o estigma, el derecho a la toma de decisiones respecto a la sexualidad, a decidir casarse o no, a formar una familia, tener o no hijos, a la adopción y a la autonomía personal para decidir sobre su proyecto de vida.
 
 
Hace apenas unos días el mundo celebró con alegría la aprobación que hizo Irlanda a través de un referéndum del matrimonio igualitario, reconociendo la unión de parejas del mismo sexo en su Carta Magna y concediendo la misma protección constitucional que al matrimonio convencional. Las y los Irlandeses pusieron ejemplo de respeto y valoración a la diversidad, al votar de manera solidaria una reforma constitucional que permita que todas las parejas que desean unirse en matrimonio puedan hacerlo con base en la igualdad de condiciones, oportunidades y derechos. Ojalá en Jalisco demos pronto ese gran paso, y propiciemos el respeto y la igualdad para erradicar la discriminación en todas sus formas de expresión.